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Primer día de playa
Por fin va saliendo el sol, las buenas temperaturas van llegando y ya nos van recordando la imagen de la playa, el solcito… Y el baño. ¿Cómo será el primer baño de nuestro bebé?. Los niños suelen tener un miedo innato al agua, pero podemos echar mano de algunos truquillos para que este contacto sea más agradable. Te contamos cómo.
Decíamos que los niños suelen tener cierto miedo innato al agua, por eso lo mejor sería que empezase por tomar contacto con ella en la piscina. Siempre acompañados por nosotros. El primer baño en el mar debería ser igual, siempre con el apoyo de papá o mamá. Si ya tomamos contacto con el agua de la piscina, nos resultará mucho más fácil.
Si el bebé no quiere meterse en el agua, no le obliguemos. Lo único que conseguiríamos de esta forma es que relacione el agua con una experiencia traumática, y sería mucho más difícil hacerle cambiar de opinión más tarde. En lugar de eso lo que podemos hacer es ir gradualmente. LLevarlo por la orilla, y poquito a poco ir metiéndonos en el agua, con el tiempo que nos lleve, incluso días, hasta que se vaya acostumbrando y le coja el gusto.
Y si aún así no quiere, no es necesario que se bañe, no corre prisa. Déjale que se vaya familiarizando con el nuevo terreno, que juegue, que vaya cogiendo confianza…
Pero si tu hijo es todo un aventurero, que pasa totalmente de cualquier miedo, lo que debemos hacer es explicarle que aunque no hay que tenerle miedo sí debemos tener mucho respeto por el mar, porque podría resultar peligroso.

JUEGOS EN LA PLAYA CON LA ARENA
Los niños pequeños se lo pasan pipa jugando con la arena y no es de extrañar, ya que se trata de un material muy dúctil que les ayuda a fomentar la cratividad, y a divertirse manipulándola y sorprendiendose con los resultados.
Para que este verano en la playa resulte especialmente divertido te proponemos tres juegos con arena, para que tu pequeño se lo pase pipa.
1. Moldes y castilos:
A partir de los 10 meses tu pequeño ya está preparado para sumergirse en el mágico mundo de los castillos de arena. Además este tipo de juegos que requieren el empleo de los juguetes que se llevan a la playa son ideales para que el bebé vaya cogiendo confianza con la arena.
Simplemente con arena y agua mojada el niño se lo puede pasar pipa. Para empezar se pueden crear pastelistos, estrellas de mar, flores, corazones…etc. con pequeños moldes, y cuando vayan creciendo, seguro que le cogen gusto al cubo la pala y el rastrillo y podrán construir verdaderas obras de arte con sus castillos pasadizos…
Este juego desarrolla enormemente la imaginación del niño, y para completarlo incluso podéis jugar a inventaros historias sobre la gente que vive en el castillo, lo que está pasando…etc.
2. Pintar un cuadro:
Con cosas que hay en la playa se pueden construir verdaderos murales. El pequeño podría, por ejemplo hacer un retrato de papá o mamá con conchas para los ojos, una piedra para la nariz, una ramita para la boca, algas como pelo… El límite está en la imaginación del pequeño que se desarrollará aún más con este juego.
3. Adivinar la huella:
El pequeño se lo puede pasar en grande viendo las huellas que deja en la arena y comparándolas con las de papá y mamá, que son más grandes y con formas diferentes. Una variedad muy didáctica es traer huellas recortadas en cartulina de diferentes animales y marcarlas en la arena para que el niño adivine de qué animal se trata.
Con este juego, el pequeño aprende que puede dejar marca en la materia y que sus acciones tiene una consecuencia, adquiriendo conciencia de que puede modificar la realidad.
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