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El 40% de las embarazadas no se hace revisar hasta el cuarto mes de gestación.
La ausencia de consultas médicas pone en riesgo su vida y la del bebé.
Una encuesta realizada a 10.453 mujeres que acababan de tener un hijo en hospitales públicos, reveló que el 40% hizo su primer control a partir del cuarto mes de gestación, situación que pone en riesgo su vida y la del bebé.
La ausencia de controles impide detectar y tratar factores de riesgo como VIH, sífilis, hipertensión, diabetes, anemia y falta de ácido fólico, responsable de graves malformaciones fetales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un mínimo de cinco controles durante los nueve meses de embarazo, y varios más si se trata de una gestación de riesgo; pero según la encuesta, sólo un 20% efectuó entre una y cuatro consultas.
La encuesta reveló además que un 24%, es decir, 2.532 mujeres, dijeron haber realizado el primer control médico al tercer mes del embarazo; 1.723, al cuarto mes; y 1.167 en el quinto.
"Tampoco faltaron 841 encuestadas que comenzaron a controlar su embarazo en el sexto y séptimo mes, lo que implica un riesgo enorme por el sólo hecho de desconocerse cómo fue la evolución de esa gestación".
La anemia no controlada puede provocar nacimientos prematuros, pérdida del embarazo y problemas en el desarrollo psicomotriz del bebé; ya crecido, produce indiferencia, apatía, déficit en el rendimiento escolar y dificultad con el lenguaje.
Esta enfermedad se produce cuando hay menos glóbulos rojos de lo normal, que son los encargados de captar y transportar hierro y oxígeno a todos los tejidos y órganos del cuerpo.
"Para su desarrollo neurológico, el bebé necesita durante el primer año grandes cantidades de hierro, y van a resultar clave las reservas que haya recibido durante la gestación. Si tal reserva no existió, el daño puede ser irreversibles, Programa Materno Infantil del Ministerio de Salud.
El bebé de una madre con VIH también tiene muchas más chances de nacer sano, si la embarazada inicia el tratamiento antirretroviral durante las primeras semanas de gestación.
"Una mujer que no se controla tiene un 25% de probabilidades de transmitir el virus a su hijo, pero si inicia el tratamiento de inmediato puede reducir ese riesgo al 2 por ciento", médicos del programa VIH/Sida.
Otro de los males que requiere celeridad en la detección es la sífilis: los infectológos señalan que sin controles en el embarazo, un 40% de los bebés de mamás infectadas mueren antes del nacimiento, y el 30% nace con sífilis congénita.
"En cambio, con simples inyecciones de penicilina durante la gestación, el chico nace sano". Tanto las embarazadas diabéticas como hipertensas son de alto riesgo, porque ambas patologías se asocian con un aumento de la posibilidad de enfermar y morir de madre e hijo.
Cuando la embarazada es diabética o desarrolla la enfermedad durante la gestación es muy probable que los bebés sean macrosómicos, es decir, muy grandes; lo que genera complicaciones en el parto, mayor riesgo de aborto y muerte fetal después de la semana 36 de gestación, pero esto puede prevenirse con tratamiento.
Por otra parte, "una embarazada puede padecer preeclampsia o eclampsia, que son trastornos hipertensivos del embarazo, que aumentan la morbimortalidad materna y pueden causar retardo del crecimiento intrauterino", obstétrica del Programa Materno Infantil.
"Cuanto antes se diagnostica, menores serán las secuelas que deje en el feto, porque si el diagnóstico es tardío, es más factible que el bebé ya esté afectado".
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